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Cómo ser buena madre

Cómo ser una buena madre mindful (II)

¿Cómo hacer aquello que quieres hacer pero que no acabas de hacerlo al 100%?

Sabes que practicar mindfulness y otros hábitos te ayudarán a estar más feliz y plena en todos los roles de tu vida, pero no le sacas el tiempo. Aunque en este artículo te haya explicado los 7 grandes beneficios del mindfulness basados en mi experiencia personal y clínica.

Aún así, queda en un saber, como lo bueno que es 5 piezas de fruta al día

A secas.

Mientras tanto, el tiempo pasa y haces cosas que no te llevan a vivir como quieres ni a ser la madre y mujer que deseas. 

En estas situaciones hacen falta tres cosas:

  1. Mucha luz. Una luz aclamadora que evidencie y muestre claro el camino.
  2. Foco. No vale estar a lo que surge ni dejarse llevar por hábitos automáticos. Nadie es feliz así salvo haya tenido la fortuna de automatizarse con cosas buenas (raro).
  3. Compromiso. Además de clarificar y enfocarse en lo que importa y hacer un cambio significativo en tu vida, hace falta un grado de compromiso diario con eso. Vivir de la forma que quieres, aprender a respetarte, disfrutar del crecimiento y educación de tu hijo así como de tu familia, no puede depender «del tiempo».

En el artículo anterior trabajamos especialmente el poner luz a la oscuridad de las perturbaciones y confusiones mentales que tenemos cuando nos enmarañamos. (Si no lo has leído aún, pásate por él, ya que este artículo es la segunda fase).

Cuando todo queda claro y tenemos un mapa de acción… salen los PEROS. Los obstáculos reales que boicotean que des los pasos coherentes contigo, los que transformarán tu día a día.

 

Alba, pero…¿cómo superar los obstáculos?

Sabes qué tipo de madre te gustaría ser y cómo te gustaría recordarte cuando seas viejita. Lo has visto en el primer ejercicio del post pasado.
Y sabes cuáles son las pautas educativas o hábitos que ir cultivando día a día para que eso vaya desarrollándose.

Entonces, ¿qué te impide llegar a los resultados que quieres?

Pero, de verdad, ¿qué te impide llegar hasta dónde quieres llegar?

No sigas leyendo.

Párate y piénsalo realmente.

Vamos a hacer un podium maligno: los 3 obstáculos más puñeteros que me alejan de esa madre que quiero ser y esa familia que quiero crear.

Por ejemplo:

Me estreso cuando algo me descuadra la agenda y ya no puedo hacer las cosas como tenía organizadas ¡con lo que me había costado ya organizarme el día…!

El cansancio que arrastro con una sensación constante de no llegar.

El desconocimiento. No sé muy bien cómo manejar las rabietas de mi hijo Eneko ni cuándo tendría que empezar a dormir solo…Me siento desbordada. De repente tengo que saber de todo y encima estar contenta y tranquila y gestionar bien todos los problemas de alrededor.

¿Qué haces debido a tus obstáculos que no quieres hacer?

Recapitulando el mapa que estamos creando:

  • Conocer tus valores
  • Tienes identificado lo que hay que hacer, has tomado consciencia de los obstáculos.
  • Finalmente, de forma gráfica, podemos acceder a una imagen muy interesante:

Cuando no haces aquello que quieres hacer y que cultiva tus valores, ¿qué haces?

Siguiendo el ejemplo:

En vez de salir a pasear por el bosque, saco al perro a dar una vuelta rápida por la manzana, que haga pipí y ya para casa. Para colmo, mientras espero que orine, voy mirando el móvil.

Cuando no le leo el libro a Eneko, se lo suelo pedir a mi marido y yo organizo las cosas para el día siguiente por la mañana, mientras voy hilando todas las cosas que hay que hacer al día siguiente, me canso y llego a la cama con ganas de cerrar capítulo por hoy.

Cuando no soy cariñosa y quito a mi marido de encima cuando viene a darme un abrazo suele ser porque estoy enfrascada en hacer cosas, como atender unos emails, mirar la agenda o haciendo algo con el ordenador.

Cuando no organizo ni voy a esa escapadita de otoño en la sierra de Cazorla, o al aquapark en junio, me veo en casa organizando, limpiando, comiendo con mi madre, trabajando en cosas que parecen muy importantes pero realmente podrían esperar.

Cuando no tengo relaciones sexuales me veo diciéndome a mí misma que

Solo quiero dormir, solo dormir, solo dormir.

¿Cómo te sientes al verte actuando de esa forma, al fortalecer esos hábitos con cada repetición?

Haz caso a ese malestar que aparece.

Ese malestar es importante y te está diciendo que te sales del camino donde está tu bienestar.

¿Vas a tomar cartas en el asunto?

Comprométete con un plan alternativo e implementa algunos de los hábitos detectados en el punto 2 (los tuyos, no los míos).

Ya tienes consciencia de:

  1. El podium maligno
  2. Los obstáculos principales
  3. Y de las cosas que haces que te alejan de la madre que quieres ser.

Bueno, ha llegado el momento cúlmen, el más importante y donde uno se da cuenta de que estas palabras del artículo no son mágicas ni curativas en sí mismas.

Si no se pasas a la acción tu vida seguirá exactamente igual pero con menos tiempo porque habrás estado leyéndome y además con sensación de fracasar  por no dar el paso que realmente deseas.

¿Qué obstáculo hay ahora mismo al plantearte un compromiso contigo misma? ¿Quizá tenga forma de sensación de pereza o su forma es «Ui, qué difícil»?

Simplemente obsérvalo, no es nada, solo un pensamiento o sensación que estás teniendo.

Tienes que decidir qué vas a hacer con tu vida cuando ese pensamiento o sensación se mete entre lo que deseas y la reacción automática a la pereza, el estrés o el cansancio, (los obstáculos que he puesto yo. Tú, los tuyos).

Por último, coge un papel y un boli o abre una hoja en el bloc de notas de tu móvil y acota lo que hemos estado viendo:

  • Escribe 3 hábitos máximo que ir implementando en tu vida desde YA.

  • Escribe las formas que se te ocurran de reducir la frecuencia y la intensidad de esos obstáculos detectados.

Por ejemplo:

Los 3 hábitos que yo voy a implementar desde ya:

  • La cena Gourmet en casa con mi pareja mínimo 1 vez cada 15 días.
  • Controlar el uso del móvil y redes respetando mi tiempo de desconexión, algo así como más tiempo de detox digital: el móvil se quedará en el salón cuando me vaya a la cama, pondré despertador de los de toda la vida y por la mañana no miraré el teléfono hasta después de haber desayunado y meditado. 
  • Practicar ejercicios de mindfulness informal y re-enfoque cuando mi mente esté en bucle sobre cosas que hay que hacer. Puedo hacer estos ejercicios de mindfulness informal antes de entrar a trabajar, al salir, al sacar al perro, cuando esté cuidando a Eneko en modo automático, bañándole, vistiéndole, etc.

Para reducir la frecuencia e intensidad de los obstáculos detectados:

  • Respecto al cansancio, me ayudarán los 3 hábitos puestos porque mi cansancio viene de no descansar lo suficiente porque la mente está en lo que está por delante.
  • Quitar el uso del móvil durante la noche y practicar mindfulness sé que cambiará esto en cierta medida, lo mismo con el estrés.Dejar el movil puede ser un buen hábito para ser una buena madre
  • Respecto al desconocimiento, aprovecharé el cafetito de después de comer en el sofá para leer algún libro de educación o ponerme un podcast en ivoox, por ejemplo, los de este programa dedicado a mamis: nadie como mamá.

Así, descanso y aprendo lo que necesito aprender para quitarme ese obstáculo y por tanto ese estrés.

No tienes que ser la madre que diga ningún libro.

No tienes que ser la madre de la que se habla en los talleres de maternidad consciente.

Tampoco tienes que ser la madre de la que habla un libro de maternidad ni tienes que ser la madre de la que he hablado en el ejemplo, obviamente.

¿Cómo redirijo?¿cómo puedo autoregularme cuando se presenten los obstáculos identificados?

Esa es la siguiente pregunta que surgirá en tu mente tras lo que hemos trabajado hoy.

#themindPractice:

En las próximas semanas sacaremos un post de:  «Técnicas mindfulness para mamis» y te daré herramientas prácticas para que desde hoy mismo puedas implementarlas.

Pero primero, haz lo que hemos comentado en este post:

  1. Crea tu mapa para que puedas ver con perspectiva dónde estás y qué está ocurriendo.
  2. Acota, selecciona los hábitos a implementar para tus propios valores y posibles ideas para reducir la frecuencia e intensidad de los obstáculos.

Y si aún no tienes descargada la guía de mindfulness para principiantes, pásate por aquí ya y te la descargas gratis para comenzar a practicar y profundizar más en esta sabiduría práctica que te ayudará a vivir con más bienestar, ¡incluso feliz!.

Quiero mi guía gratis de mindfulness.

Uno se compromete más a algo cuando lo escribe o comparte, por eso, te propongo que pongas en los comentarios tus compromisos y así podamos darnos feedback 😉 También me gustaría que pusieses en los comentarios algún punto que te gustaría ver pero que no he tocado en este post.

Nos vemos en el próximo post

Mientras tanto, no te olvides del siguiente paso:

Deja tus hábitos enfocados a valores en los comentarios y así podremos construir sobre ellos dándote herramientas en los próximos posts.

¿Son valientes las hormigas cuando dan su vida para salvar a la reina?. Esa pregunta me trajo muchas reflexiones sobre la voluntad y el miedo. No puedes ser valiente si no has sentido miedo, no hay valentía tampoco si no hay elección en ese camino. La clave está en la libertad interna y es allí hacia donde siempre me he dirigido.

albavalleroz@gmail.com

Comments: 2

  • reply

    Leticia Torres

    octubre 4, 2018

    Qué importante redirigir. La rutina que dan los niños nos hace entrar en un piloto automático horrible!😓desde hoy me voy a comprometer con esto… soy madre y mujer por encima de todo lo demás, lo tengo clarísimo👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻🙏🏻🧘🏼‍♀️

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