fbpx
  /  Meditación Mindfulness

  A lo mejor llevas una temporada con tu cabecita un poco rara. Tienes de fondo un runrún de esos que, como poco, son bastante molestos. O directamente te está complicando tu día a día. Te planteas que algo tendrías que hacer, y has visto por ahí que abundan las propuestas relacionadas con la meditación y el mindfulness. Por ejemplo: los retiros de silencio. Y has pensado: "¡Eh, a lo mejor es lo que yo necesito para que mi mente se calle un poco y me deje vivir en paz!". ¿Te imaginas? Wow, una semanita o dos de relax total, desconectado del mundo, dedicándote

Una paciente me dijo una vez: "Alba, el mindfulness me ha salvado de un divorcio". Así de fuerte, pero así de real. Todos queremos tener relaciones maravillosas, y eso está genial. El problema surge cuando comprobamos que no es fácil gestionarlas en el día a día. A veces las cosas no funcionan como quieres por mucho que te esfuerces, sientes que se te va de las manos y llega un punto en que no sabes qué hacer. Déjame proponerte una cosa: prueba el mindfulness también en tu relación de pareja. "¿Estás de broma? ¿Tengo problemas con mi pareja y me dices que haga mindfulness?". ¿Y por

¿Hasta las narices ya del verano y aún queda? Quizá porque odies el calor, o quizá porque te encante el verano pero las condiciones de tu vida no te lo ponen fácil para poder disfrutar esta temporada. Lo cierto es que esta época del año es proclive a problemas de ansiedad y depresión, por muchos factores. Mi gabinete se llena estos meses con gente que lo pasa muy muy mal. Casi peor que en Navidad. Porque además es más largo. La vida nos pone a veces las condiciones muy pero que muy difíciles para que nuestra vida “fluya” como se supone que las de los demás fluyen por

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies