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¿Quieres hacer un retiro de silencio? Te cuento qué es y cómo prepararte para que sea una experiencia TOP

 

A lo mejor llevas una temporada con tu cabecita un poco rara. Tienes de fondo un runrún de esos que, como poco, son bastante molestos. O directamente te está complicando tu día a día.

Te planteas que algo tendrías que hacer, y has visto por ahí que abundan las propuestas relacionadas con la meditación y el mindfulness. Por ejemplo: los retiros de silencio.

Y has pensado: «¡Eh, a lo mejor es lo que yo necesito para que mi mente se calle un poco y me deje vivir en paz!».

¿Te imaginas? Wow, una semanita o dos de relax total, desconectado del mundo, dedicándote a mirar hacia dentro y disfrutar de un maravilloso silencio. Perfecto ¿verdad?

 

 

Sí, perfecto y superútil…

O no tanto, si no sabes bien qué son los retiros de silencio y cómo prepararte para ellos.

Por eso este post te explico lo que necesitas saber sobre los retiros de silencio. Y lo que es más importante: cómo conseguir que de verdad sea una experiencia útil para tu vida diaria.

¿Te apuntas? Vamos a ello.

 

✅ ¿Qué es un retiro de silencio?

En general, y de manera coloquial, hablamos de «retiro» cuando nos alejamos de nuestra rutina y de nuestro entorno para realizar de manera intensiva alguna actividad.

Hay retiros enfocados en muchas actividades distintas.

 

👉 1. Tipos de retiros que existen

Si «googleas» un poco encontrarás que hay muchos tipos de retiro en función de lo que vayas a hacer en él y los objetivos que se planteen. Hay retiros:

  • De yoga, pilates, fitness o cualquier otra actividad física.
  • De teatro, de risoterapia, de contacto con caballos, de tareas de granja.
  • De alimentación saludable, de dietas depurativas, de cocina vegetariana.
  • También de meditación, mindfulness y autoconocimiento.

La verdad es que se puede organizar un retiro alrededor de casi cualquier tarea o hobby que se te ocurra.

Yo de lo que quiero hablarte es de los retiros de silencio:

Un retiro de silencio consiste en combinar tiempos de total ausencia de ruido (interior y exterior) y tiempos de meditación.

Para que te vayas introduciendo en el tema, te cuento que hay dos tipos de retiro de silencio.

 

A. Retiros abiertos

En los retiros abiertos estamos en contacto con otras personas y nos centramos en hacer prácticas de meditación.

Durante las meditaciones se permanece en silencio, claro, pero cuando se terminan se puede hablar. Esa experiencia compartida de varias prácticas de meditación en un día tiene un montón de beneficios.

Estos retiros suelen ser guiados y son los que yo hago con mis alumnos.

También puedes realizar un retiro abierto tú solo. ¿Cómo? Pues organizas tus prácticas de meditación estableciendo un retiro personal sin salir de tu entorno. Ese retiro puede ser:

  • De un día.
  • De un fin de semana.
  • De tres días, etc.

Lo que haces es establecer una pauta de meditación de un número de horas al día, en función de tu capacidad y tu experiencia.

Cuando terminas tus sesiones de meditación puedes aprovechar para hacer un poco de vida normal (y, por supuesto, hablar).

Lo que sí es recomendable es que evites irte a los extremos, es decir: trata de mantenerte en serenidad y equilibrio. No te vayas de pronto a un estado mental lleno de todos los ruidos que tienes en la cabeza habitualmente.

 

B. Retiros cerrados

Este tipo de retiros son en solitario y en algún entorno fuera de tu lugar habitual, por ejemplo, alquilando una cueva de meditación.

No son recomendables si no tienes suficientes «horas de vuelo», es decir, una experiencia sólida en hacer sesiones de meditación largas y muy intensas.

 

👉 2. Beneficios de hacer un retiro de silencio

En un retiro lo que haces básicamente es apartarte de tu entorno habitual y las circunstancias que tengas en él.

De esa manera, al eliminar distracciones cotidianas puedes centrarte en ti mismo y en la actividad que vayas a realizar. ¿Cuáles son los primeros beneficios que vas a notar?

  • Te haces consciente del ruido: esto es importante, porque vivimos tan inmersos en él que si no lo apreciamos, no podemos reducirlo.
  • Empiezas a relajarte: los músculos se destensan y la mente poco a poco se aquieta. Estar más relajados nos hace estar también más perceptivos.
  • Escuchas tu interior: al «apagar los motores» puedes oír mucho más que antes. Te escuchas y escuchas tus pensamientos.

No obstante, esto es solo una parte. Los beneficios reales (y duraderos) de un retiro de silencio realizado correctamente los ves después, cuando vuelves a tu vida cotidiana y compruebas que has adquirido más control sobre tu mente y tus emociones.

Lo entenderás mejor cuando hayas leído todo y llegues al final del post. 😉

 

✅ ¿Cuándo hacer un retiro de silencio? ¿Es bueno para todo el mundo?

La verdad es que apuntarse a un retiro es una cosa que, por la razón que sea, está bastante de moda.

Quizá contribuye a eso que mucha gente famosa los hace y luego publica en sus redes, así que los retiros parecen de pronto una actividad muy cool.

Pero antes de que completes tu boletín de inscripción en cualquiera de ellos, deja que te cuente algunas cosas…

 

👉 1. Qué es una meditación y qué ocurre en tu mente cuando meditas

Para mí meditar no tiene nada que ver con poner los ojos en blanco y empezar a vocalizar mantras. Mi definición personal es bastante sencilla:

Meditar es hacer que tu mente esté en el aquí y en el ahora.

Al practicar la meditación aprendes a silenciar tu mente para poder escucharla de verdad. Así puedes entrenarte para ser consciente de tus pensamientos y empezar a separar lo que es útil y te hace crecer, de lo que te maltrata y te hace daño.

En este post hablo mucho sobre meditación y te pongo un montón de ejemplos. Léetelo y no te van a quedar dudas sobre qué es meditar.

 

👉 2. Por qué necesitamos el silencio: beneficios de apagar todos los ruidos (dentro y fuera)

Esto nos ha pasado a todos alguna vez: un día todo el ruido te sobra. Necesitas:

  • Estar solo.
  • Apagar el móvil.
  • Pasear en la naturaleza.
  • Pensar en tus cosas.
  • Serenar la cabeza.

Es lo que coloquialmente llamamos «bajar revoluciones» o «apagar motores». No hay que hacer nada en especial, solo quitar todo el ruido sobrante porque, por la razón que sea, nos está molestando más de la cuenta.

Cuando silencias los ruidos tu capacidad de atención aumenta.

Imagínate que estás mirando una charca con el lodo revuelto. ¿Qué ves? Nada. Agua sucia. Partículas en suspensión.

Pero si dejas pasar un tiempo y esperas con paciencia a que el barro se vaya asentando en el fondo, poco a poco verás que el agua se va haciendo más clara y empiezas a ver mejor.

Y si tienes todavía más paciencia y sigues observando la charca durante más tiempo, podrás ver que empieza a poblarse de plantas acuáticas e incluso peces. Cuanto menos «ruido» hay, más vida puedes ver.

Este ejemplo, del libro Biografía del silencio de Pablo d’Ors, explica muy bien los efectos del silencio en tu mente.

 

👉 3. Quiero apuntarme a un retiro de silencio de varios días. ¿Es buena idea?

La meditación es una herramienta muy útil, pero como cualquier otra herramienta, tenemos que saber manejarla para sacarle todo el partido (y no hacernos daño con ella).

Porque… ¿puedes hacerte daño meditando?

Te lo explico con un ejemplo.

Todos nosotros, a lo largo de nuestra vida, vamos metiendo cosas en una mochila que llevas a la espalda. Esas cosas son nuestras experiencias, positivas y negativas.

Cuando meditamos, si lo hacemos bien, vamos abriendo bolsillos de esa mochila y empezamos a sacar cosas que estaban guardadas ahí dentro. Empezamos a ver:

  • Hábitos.
  • Enganches emocionales.
  • Pensamientos que nos obsesionan.
  • Miedo al futuro o la incertidumbre.
  • Recuerdos que nos hacen daño, etc.

Al meditar abrimos esa «caja de Pandora» para empezar a ser conscientes de lo que hay guardado ahí dentro. Solo así podemos tomar las riendas de nuestra atención y nuestra mente.

¿Eso sucede siempre al meditar?

Sí, siempre.

Y si a la meditación le sumas el silencio, todo esto que te he contado se potencia mucho más.

Si no ocurre (es decir, si no salen cosas de tu «equipaje») no estás haciendo una meditación, sino una relajación más o menos profunda.

La cuestión es que un entrenamiento progresivo en meditación te va a ir proporcionando herramientas poco a poco para que sepas qué hacer cuando empiezan a aflorar sensaciones o emociones de este tipo.

Ten en cuenta que muchas veces no van a ser agradables, ni mucho menos, por eso es importantísimo saber manejarlas.

Si no, puede que la experiencia se convierta en un mal trago. De verdad, créeme, puede pasar. Y no hay ninguna necesidad.

Así que retomo la pregunta del principio: ¿Es buena idea apuntarse a un retiro de silencio?

Sí, si conoces ya la meditación, has practicado y tienes recursos para hacer de un retiro de silencio una gran experiencia.

 

✅ Cómo prepararte para hacer un retiro de silencio largo (y que sea una buena experiencia)

¿A que no se te ocurriría apuntarte al gimnasio y darte la paliza de tu vida el primer día?

Bueno, ejem, a lo mejor sí lo has hecho alguna vez. 😉

Pero estoy segura de que si lo hiciste se te quedó grabado, porque las agujetas del día siguiente (y del siguiente, y del siguiente…) debieron de ser épicas.

Pues lo mismo es apuntarse a un retiro de silencio sin tener práctica en meditación.

Yo he visto a personas sin experiencia apuntarse a un Vipassana (una técnica de meditación) y meterse de cabeza en un retiro de una semana. No te lo recomiendo porque puede ser muy fuerte como primer contacto con la meditación.

Mi consejo es que, si quieres de verdad aprovechar la experiencia, empieces de manera progresiva. Tú mismo puedes prepararte. Te explico cómo.

 

👉 1. Empieza practicando la meditación

Mi consejo es empezar estableciendo prácticas diarias. De hecho, los maestros budistas sugieren hacer varias meditaciones pequeñas al día para acercarse a la meditación.

De esa manera, te vas entrenando.

Vas ganando fuelle.

Te vas haciendo con herramientas útiles para que, cuando lo que tienes dentro empiece a salir, puedas entender qué está pasando y sepas gestionarlo.

Así que puedes empezar en tu casa con pequeñas sesiones de meditación.

¿Cuánto tiempo deben durar? Desde unos 15 o 20 minutos, hasta un máximo de hora y media. En principio no pases de ahí.

En ese tiempo, si estás mirando hacia dentro, puedes ver un montón de cosas de ti.

Lo ideal es que continúes tu preparación con meditaciones que trabajen determinados aspectos psicológicos. De esa manera irás adquiriendo herramientas para gestionarlos.

Las meditaciones guiadas son la manera más efectiva y más segura de hacerlo. Si quieres puedes echarle un vistazo a mi programa El arte de meditar de manera que funcione.

Está estructurado en 4 bloques de aspectos psicológicos integrados en las meditaciones, pensados para que puedan empezar a practicar la meditación personas sin experiencia previa.

Todas las meditaciones están explicadas y tienen objetivos, porque es importante que medites entendiendo qué haces y qué vas a conseguir con ello.

Y además, tienes el soporte de una comunidad que te va a apoyar y con la que puedes compartir experiencias y resolver dudas.

 

👉 2. Luego, acostúmbrate al silencio

El silencio lleva a la mente a un estado distinto. Ayuda a que se calme y nos da nuevas perspectivas de análisis.

Ten en cuenta que nos pasamos el día sobreestimulados. A veces vamos tan rápido que no nos paramos a percibir cómo nos sentimos, y mucho menos a reflexionar sobre la mejor manera de gestionar las emociones.

Así que yo muchas veces recomiendo poner en la agenda un día al mes de silencio y establecer esa rutina.

¿Y qué hacemos en ese día de silencio? Cosas sencillas, como por ejemplo:

  • Pasear.
  • Leer.
  • Pintar.
  • Cocinar.
  • Tomar el sol.

La cuestión es que te acostumbres a estar contigo mismo sin ruidos externos, para que el interior poco a poco se vaya serenando.

¡Eso incluye desconectar del móvil y de las redes sociales! 😉

Que a lo mejor lo llevas muy bien, y me alegro, pero ten en cuenta que hay muchas personas a las que les cuesta un mundo estar a solas consigo mismas.

Y si no estás acostumbrado a estar solo contigo ¿qué vas a hacer una semana entera en un retiro de silencio, aparte de subirte por las paredes?

 

👉 3. Combina meditación y silencio

Si ya tienes los dos pasos anteriores, vamos a por el tercero.

Cuando tú sientas que estás preparado y que es el momento, programa un pequeño retiro de silencio en tu casa. ¿En qué va a consistir?

  1. Elige un domingo cualquiera que te vaya bien, en el que te puedas permitir olvidarte del teléfono, de los compromisos y de cualquier otra cosa que necesite tu atención.
  2. Dedica la mañana a hacer, por ejemplo, cuatro meditaciones de una hora. Entre una y otra, intercalas descansos.
  3. Y por la tarde, date tranquilidad: pasea, lee… Mantén tu mente en un estado de calma.

Si te pareció enriquecedor, la próxima vez puedes dedicarle un fin de semana completo.

 

👉 4. ¿Cómo sé si mi retiro de silencio ha funcionado?

Lo sabrás, pero no mientras estés haciéndolo, sino después, cuando regreses a tu vida cotidiana.

Los beneficios de un retiro de silencio hay que verlos en la práctica. Siempre digo que todo lo que leemos o practicamos no sirve para nada si se queda en lo teórico. Tenemos que ver mejoras reales en nuestro día a día.

Porque, si no hay resultados, ¿de qué sirve todo lo que hacemos?

Lo interesante es que cuando estés de nuevo lidiando con todos los ingredientes que hay en tu vida cotidiana compruebes que tienes más herramientas para, por ejemplo:

  • Manejar el estrés o la ansiedad.
  • Mejorar tu relación con las personas.
  • Centrarte con más facilidad en el aquí y el ahora.
  • No agobiarte con el futuro ni machacarte con el pasado.
  • No dejarte arrastrar por las emociones.
  • Mantener a raya los pensamientos obsesivos.

Y más cosas, pero siempre en la vida y no retirados en una cuevita donde nos resulta mucho más fácil estar a gusto y sin preocupaciones.

 

✅ ¿Ya te estás animando a apuntarte a un retiro largo de silencio?

¿Has estado cómodo haciendo tus meditaciones y tu miniretiro de silencio particular?

¡Bien!

Entonces, estás preparado para hacer un retiro de silencio largo donde vas a realizar un trabajo mucho más potente.

Ahora sí te lo aconsejo: prueba. Haz tu retiro de silencio y ya me contarás qué tal te sienta.

Personalmente, pienso que mejor que un retiro muy largo de, por ejemplo, 15 días, puedes hacer dos retiros al año de 5 o 7 días de duración.

¿Por qué? Pues porque repartes un poco su efecto.

Insisto en que todo lo que hagamos para mejorar tiene que tener una traducción en la vida, y como un año es muy largo, mejor repartir un poco para tener dos «oasis» de silencio en el calendario.

 

✅ Cuéntame qué tal en tu retiro de silencio

Si ya has probado y te apetece compartir tu experiencia ¡adelante! Me encantará saber qué tal te ha ido. 

También me gustaría invitarte a formar parte de mi comunidad, pensada para gente como tú que quieren cambiar su vida con la meditación y el mindfulness.

Haz click aquí y únete al Mindufl Club. Es gratis, y te dará acceso a materiales muy interesantes con los que puedes seguir progresando:

  • Mi meditación favorita para soltar pensamientos.
  • Dos microejercicios de mindfulness.
  • E-mails diarios con píldoras mindfulness que te ayudarán el el día a día.

¿Cómo lo ves? Anímate y disfruta en tu vida de todos los beneficios de la meditación y el mindfulness 😉

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